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CONSEJOS PRÁCTICOS AL PASAR LA ITV

CONSEJOS PRÁCTICOS AL PASAR LA ITV

Para muchos, ir a pasar la ITV es motivo de preocupación y de probar suerte. Sin embargo, esto no tiene porque ser así. Esta revisión, de carácter obligatorio y con una periodicidad variable en función de los años y tipo de vehículo, no es más que la verificación de que el automóvil se encuentra en el estado que debe estar, y en muchos casos, sirve para detectar problemas o averías que el conductor no sería consciente de ellas, y que pueden llegar a suponer un peligro. Sin embargo, al margen de esta revisión, lo más apropiado para la vida de un automóvil, y para la seguridad a la hora de su uso es realizar las revisiones periódicas que indica el fabricante, atendiendo al kilometraje realizado y tiempo transcurrido entre cada revisión. Sobre esta temática, hemos leído una publicación en la web de la “Red Operativa de Desguaces Españoles” (RO-DES), en la que habla sobre puntos clave a verificar en el vehículo para pasar esta inspección sin problema alguno. En primer lugar, debemos comprobar que tenemos toda la documentación a mano, en buenas condiciones y en estado vigente (ficha técnica, permiso de circulación y póliza del seguro vigente). Esto será lo primero que nos soliciten, ya en la recepción o ventanilla. En cuanto al automóvil, propiamente dicho, una de las primeras cosas a revisar es el sistema de alumbrado y el claxon (luces delanteras, intermitentes, traseras, frenos, etc). Todas las luces deben estar operativas y los focos y tulipas sin roturas, quemazos, etc. Otro de los elementos tradicionales, y que al igual que los focos repercuten directamente en la visibilidad, son los limpiaparabrisas (las escobillas y los eyectores deben estar en buenas condiciones y limpios, mientras que el deposito del limpiaparabrisas debe estar lleno). Por otra parte, el estado de los neumáticos es clave, ya que es otro de esos elementos que repercuten directamente en la seguridad. Unos neumáticos en mal estado o desgastados hacen perder adherencia o pueden producir reventones que hagan perder la estabilidad y trayectoria del vehículo, con lo que ello puede suponer. Por ello mismo, el desgaste de los mismos, sus presiones, deformaciones, e incluso su fecha de fabricación, son elementos que debemos tener muy en cuenta. Atendiendo a otros elementos relacionados con el estado mecánico del vehículo, debemos atender a los testigos y avisadores del cuadro de mandos, así como revisar periódicamente el nivel de los distintos líquidos de los sistemas del vehículo (refrigeración, lubricación, frenos, etc). El estado del cinturón de seguridad, de sus pretensores y sus anclajes también deberemos tenerlos presentes y si no estuvieran en debidas condiciones, deberíamos apresurarnos a cambiarlos. Por último, aunque pueda parecer menos relevante, el estado exterior del vehículo tiene gran importancia. En primer lugar, porque un coche con mal estado exterior, indica que también lo pueda tener en el interior (motor, sistemas auxiliares y de seguridad, etc). Además, si hay elementos, como piezas mal colocadas, sueltas o desencajadas, puede suponer un peligro para el resto de usuarios de la carretera e incluso para peatones (enganchones, que el coche pueda perder piezas, etc). Por todo ello, tal y como dice la canción, “precaución amigo conductor”: tened en cuenta estos consejos y procurad realizar las revisiones pertinentes, que indica el fabricante y así, pasar la ITV será “coser y cantar”. Fuente: RO-DES