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NI LA LLUVIA, NI EL FRÍO, NI EL GRANIZO PUEDEN CON LA V TRAVESÍA DON BOSCO

NI LA LLUVIA, NI EL FRÍO, NI EL GRANIZO PUEDEN CON LA V TRAVESÍA DON BOSCO

Ni la lluvia, ni el frío, ni el granizo han podido poner freno a la quinta edición de la Travesía Don Bosco de Vehículos Clásicos y Pre-clásico organizó lo ha organizado un año más el Instituto Don Bosco de Errenteria y el Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN). En este paseo participaron 136 vehículos y 26 motocicletas, que atravesaron los municipios de Errenteria, Oiartzun, Lesaka, Irun y Hondarribia, recorriendo un total de 70 kilómetros. “Mas de una persona nos ha preguntado por qué no organizamos este evento en verano, pero aquí nos pasa como en pingüinos, ¿qué sería de esta concentración, sin el tiempo invernal? Sería otra cosa”, señalaba José Luis Pérez, director de la Travesía Don Bosco y docente del instituto de Errenteria. A las 9 de la mañana comenzaron a llegar, Instituto Don Bosco de Errentería, los primeros vehículos inscritos. A la espera de que se diera la salida, visitantes y participantes pudieron disfrutar de varias actividades, como las exhibiciones en el banco de potencia de motocicletas, la prueba del sistema de frenado autónomo del Volvo V40 (City Safety), en la que el vehículo frena, al encontrarse un obstáculo o peatón, un campeonato de play stations, o la exposición gráfica de alumnos de Ceinpro, entre otras actividades. Durante el recorrido, se realizó una parada en el restaurante Beko Errota de Hondarribia, donde comieron todos los participantes de la Travesía y miembros de la organización. Tras esta prueba, el salón de actos del Instituto Don Bosco acogió, un año más, una charla coloquio, relacionada con el automovilismo. Este año el ponente ha sido el veterano piloto Aitor Zabaleta, que precisamente esa mañana recogió el premio que le otorgaban las Federaciones Vasca y Guipuzcoana de Automovilismo, por ser el vencedor de los campeonato de rallies de montaña de Gipuzkoa y Euskadi en el 2014. El punto final del evento fue la entrega de premios a los “intrépidos motoristas”, que, tal y como señalaba Nicolas Sagarzazu, director del Instituto Don Bosco, “hay que recalcar su valentía al salir todos los años, haga frío, lluvia o granizo”. También se premió a los ganadores de la prueba de regularidad, al diseñador del cartel de esta edición, al coche más exclusivo y al coche de estética más deportiva, entre otros. Entre las curiosidades más destacables hay que comentar que el vehículo más antiguo fue un Dodge La Femme de 1955, también modelos más populares en su época como los Seat 600 y 124, Citroën 2CV, y vehículos más exclusivos como un Porsche 911 o una simpática furgoneta Citroën HY en perfecto estado. No nos podemos olvidar de las motocicletas, destacando –por cantidad- las conocidas mobylettes y caddys, entre otras. Para finalizar, el ganador del tramo de regularidad fue Jorge Beorlegi con un Seat 127 . En la categoría de “vehículo más Racing”, Raúl Barros ganó por tercer año consecutivo con su imponente Ford Sierra Cosworth de 1987. Por último, el premio al “vehículo más destacado”, fue para el Dodge La Femme de Julen Barandika. Fuente: Comunicación Travesía Don Bosco