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¿CÓMO DEBEMOS CONDUCIR EN SITUACIONES ADVERSAS?

¿CÓMO DEBEMOS CONDUCIR EN SITUACIONES ADVERSAS?

Esta mañana nos hemos despertado con las carreteras y el paisaje cubiertos de blanco. Un paisaje bonito y poco habitual en Donostia, Hernani y los alrededores, que ha impedido que muchas personas puedan continuar con sus rutinas y quehaceres diarios, y que también ha provocado algún susto en carretera. En Auto Suecia, nos gusta disfrutar del automóvil, pero también concedemos una importancia esencial a que ese disfrute sea posible manteniendo siempre las máximas condiciones de seguridad. La seguridad al volante es para nosotros muy importante. Por algo somos el concesionario oficial de Volvo en Gipuzkoa.

Sin embargo, en días como hoy no solo vale con tener un coche seguro, también es importante adecuar nuestra conducción y recordar una serie de consejos y pautas que aunque son fáciles, también podemos olvidarlas con facilidad. Por ese motivo, hemos recogido una serie de consejos emitidos por el RAC Vasco Navarro, que creemos que son importantes recordar en un día como el de hoy. 

 

1.- Llenar el depósito de combustible y procurar tenerlo lleno

Es importante iniciar nuestro viaje con el depósito de combustible lleno y evitar quedarnos con un nivel bajo durante el recorrido. Cuanto más lleno mejor.

Esto responde a dos motivos:

- Para no quedarnos sin gasolina y no poder continuar hasta llegar a nuestro destino.

- La calefacción del vehículo funciona con el motor del automóvil en marcha. Es decir, el calor que llega al habitáculo cuando encendemos la calefacción procede del calor que emite el motor al estar en funcionamiento. Si no pudiéramos tener el motor en marcha, no podríamos mantener la temperatura del automóvil.

 

2.- Abrir cada cierto tiempo las ventanillas del vehículo

Ligado al punto anterior de mantener el calor en el habitáculo, si tenemos el motor en marcha durante bastante tiempo y apenas nos desplazamos con nuestro vehículo, conviene abrir las ventanillas para que, expulsar los de gases emitidos por el propio motor que pudieran acumularse en el habitáculo. Aunque esto no es la tónica habitual (el que se acumulen gases en el habitáculo), tampoco es algo remoto o imposible. En cualquier caso, conviene ser precavidos y ante la duda, “más vale prevenir que curar”.

 

3.- Llevar con nosotros ropa de abrigo y mantas

La ropa de abrigo y las mantas nos ayudarán a mantener nuestro propio calor corporal si debemos esperar dentro del vehículo. Asimismo, nos serán de gran ayuda en caso de tener que salir del automóvil al exterior. Las mantas también pueden resultar de gran ayuda en caso de encontrarnos con un accidente de tráfico o estar involucrados en uno ya que a los heridos conviene taparles para que no pierdan su calor corporal.

 

4.- Agua y comida

Como existe el riesgo de poder quedarnos atrapados durante un periodo de tiempo indeterminado, conviene llevar con nosotros agua para beber e hidratarnos y comida. Por comida entendemos aquellos alimentos que se conserven bien a distintas temperaturas y que no sean perecederos, tales como barritas energéticas de cereales u otros alimentos.

 

5.- Teléfono móvil con nosotros

Aunque, como ya sabemos, el uso y manipulación del teléfono móvil mientras conducimos resulta peligroso y además está prohibido, sí es importante llevar con nosotros al menos uno de estos dispositivos en buen estado y con suficiente carga de batería. Además, en el RACVN recomendamos llevar un cargador de los que se conectan a la toma del mechero de 12v.

Recordamos además que para este aspecto también resulta importante tener el motor en marcha, si no es en todo momento, sí que es importante en frecuencias intermitentes ya que el consumo eléctrico de la carga del móvil o de otros elementos que utilicemos, lo otorga el alternador cuando el motor está en marcha, pero si no es así lo hace directamente la batería (pudiéndose quedar descargada si no encendemos el motor en ningún momento).

 

6.- Chaleco y triángulos

Es obligatorio llevar con nosotros un chaleco y triángulos, pero en circunstancias adversas su disposición y uso resulta todavía más relevante. Es imprescindible ver y ser vistos por los otros usuarios en el caso de que debamos salir de nuestro automóvil.

 

7.- Comprobar la iluminación del vehículo

Al igual que en el punto anterior, recalcamos la importancia de ser y ser vistos y para ello la iluminación del automóvil es imprescindible.

 

8.- Llevar un juego de cadenas en el automóvil y ¿dónde colocarlas?

Es importante llevar en el vehículo un juego de cadenas y saber de antemano cómo se deben colocar. En caso de contar con un juego de cadenas para dos ruedas, éstas deben colocarse en las ruedas motrices, es decir, en las ruedas que reciben la fuerza del motor para que el automóvil se mueva.

En la mayoría de los automóviles las ruedas motrices suelen ser las delanteras, mientras que en algunos casos suelen ser las traseras (Vehículos sedan de Mercedes o BMW, etc), y en otros, como los 4x4, son las cuatro ruedas.

 

9.- Saber cómo funcionan los dispositivos de ayuda de conducción de nuestro vehículo y si hiciera falta desconectarlos.

Debemos saber si nuestro vehículo dispone de sistemas de ayuda a la conducción y la estabilidad del vehículo tales como ESP, DSTC, etc. En caso de que sí lo dispongan (en la actualidad cada vez son más los vehículos que cuentan con estos dispositivos), debemos consultar en las instrucciones del automóvil, en el concesionario o con el fabricante si éstos dispositivos deben ser desconectados o no en caso de nieve o hielo. Habrá fabricantes que sí lo recomienden, mientras que otros no lo harán. Cada dispositivo puede actuar de manera diferente (según marca y fabricante).

 

10.- La conducción en condiciones adversas debe ser suave y progresiva y debemos incrementar las distancias de seguridad

En firmes deslizantes con hielo o nieve, debemos cambiar nuestra forma habitual de conducción incrementando las distancias de seguridad con los vehículos que nos preceden y conduciendo de una manera suave y progresiva. Es decir, sin realizar acelerones o frenadas bruscas, con marchas más altas que las que llevaríamos habitualmente (y por lo tanto revolucionando menos el motor), frenando de manera suave e incluso utilizando el motor para frenar (al reducir la marcha, pero sin pisar bruscamente el pedal de freno).

 

Fuente: RAC Vasco Navarro